Venía, de nuevo, de andar varios días con mochila (esta vez saliendo de Saint Jean pied le Port con Anna). Ya me había quedado solo, así que el día anterior, dormí en Candanchú después de un día pasado por agua. Me alojo en el albergue el Águila y disfruto de una agradable charla con el dueño, que me recomienda desviarme del GR para subir el Anayet, antiguo volcán que junto con el Midi dominan la zona.
Así pues, al día siguiente, salgo de Candanchú dirección la Canal Roya. Al principio, el camino es agradable, aunque poco a poco se va empinando hasta llegar al final del circo de la Rinconada, que con la mochila se acaba haciendo duro. Una vez se corona el circo, ya se puede disfrutar de unas magnificas vistas del Midi D'osseau y de los ibones del Anayet, un paisaje idílico. Yo me aproximo hacia la derecha, hacia la gran mole rocosa que es el Anayet y después de comer algo, empiezo a buscar alguna roca oculta donde dejar la mochila mientras me desvío para subir el pico.
Finalmente, encuentro un lugar donde dejarla y me dirijo hacia el collado que da acceso a las dos cimas del antiguo volcán. Hay varias personas que están dirigiéndose al pico, así que no es demasiado difícil encontrar el camino.
Después de una corta pero dura subida, corono el collado y se me abren dos posibilidades, dirigirme hacía el pico, que está a mi derecha, o hacia el vértice, algo más bajo, que está a mi izquierda. Primero voy hacia el pico, que no queda muy lejos pero es una subida muy entretenida. Hay que hacer un pequeño bordeo ayudándose de una cadena en un tramo bastante expuesto que impresiona, aunque no tiene dificultad, para después ya comenzar una trepada por una canal hasta que después de unos minutos se llega a la cima.
Una vez arriba, el paisaje es brutal. Toda la parte francesa, como suele ser habitual, está cubierta de nubes, sobresaliendo únicamente la cima del Midi. En la parte española hace un día esplendido.
Me deleito un rato con las vistas y ya bajo de nuevo hacía el collado, para ahora dirigirme hacia el vértice. La subida es mucho más rápida y sencilla y por una cresta amplia en un momento llego a la cima. Las vistas, de nuevo son espectaculares.Ahora ya toca bajar y en breve estoy en los Ibones ya habiendo recuperado la mochila. Esta es una zona con mucha afluencia de gente, pues el camino para llegar es bastante sencillo.
Yo descanso un poco y ya me dirijo a Formigal. La primera parte va bajando por el valle, hasta que finalmente llego a la carretera de las pistas de esquí, que en verano está cortada. Son varios kilómetros de asfalto hasta llegar a la Nacional que va hacia el Portalet. La cruzo y siguiendo el GR, después de un buen rato llego a Formigal y ya por fin, encaro la bajada final hacia Sallent de Gállego, donde me quedaré a dormir.

Anayet es un pico mágico, una de las subidas más bonitas y entretenidas que he hecho.





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